El 9 de abril de 1.495 los visitadores santiaguistas
Diego de Vera, comendador de Calzadilla, Pedro de Ludeña, comendador de
Aguilarejo y Pedro Alonso de Estremera, abad del monasterio de Trianos,
llegaron a Villarrodrigo que entonces pertenecía al señorío santiaguista de la
Encomienda de Segura de la Sierra, en el reino de Murcia.
Los visitadores nos dan una visión de cómo era
Villarrodrigo al comienzo de la edad moderna cuando hacía dos décadas que había
cambiado su antiguo nombre medieval de Albaladejo.
El pueblo tenía 310 vecinos o familias (alrededor de 1.500 habitantes),
era el lugar más poblado de la encomienda y alrededores.
Tenía una iglesia cuyo patrón era San Bartolomé. Esta iglesia
era de tres naves sobre arcos de piedra y yeso (que fueron enlucidos hacia
1.950), tejado de madera de pino, un altar mayor con una imagen de la
Virgen y un sagrario, un campanario con tres campanas y un coro con unos
órganos. Por el inventario que realizan a la iglesia deducimos que había otras
imágenes de San Bartolomé, San Benito y Santa Catalina. El cementerio estaba
junto a la iglesia.
Se encontraba de cura en la iglesia Gonzalo Martínez que era fraile de
la Orden de Santiago. El mayordomo de la iglesia era Juan Rodríguez del Campo.
Había dos ermitas: La de San Sebastián (El Santo) que no
tenía mayordomo y la de Albanchez (Piedras de la Ermita) que tenía por
mayordomo a Juan Rubio de Cotillas. Por el inventario de ropas deducimos que
las imágenes de San Sebastián y la Virgen de Albanchez estaban en sus
respectivas ermitas.
Por último, como edificios religiosos, había un monasterio-convento
franciscano de Santa Ana en el que existían seis beatas en el oratorio,
siendo la madre superiora Teresa Sánchez de la Cámara. El convento se componía
de una pequeña iglesia con altar mayor, en el que había un retablo, y un coro.
Por una puerta de la iglesia se entraba a las estancias del convento. En la
planta baja estaban la cocina, el comedor y las habitaciones de recogida; en la
planta alta había unos corredores y la sala para el vicario. Anexo al convento
había otra casa de una sola planta con cocina, leñera, un patio con un pilón y
un pequeño establo.
Como edificios civiles nos encontramos con la torre
y los dos hornos de pan. Los hornos eran propiedad de la Encomienda,
estaban juntos, uno al lado del otro, y eran nuevos (Bar Rincón, casa de
Celedonio).
La torre era de calicanto, de gruesas
paredes, muy alta, con dos bóvedas, una encima de la otra, y el tejado estaba
petrilado y almenado. Esta torre no es de la encomienda como el resto de las
fortificaciones, es propiedad del Concejo de Villarrodrigo por un privilegio,
que mostraron a los visitadores, del Maestre de Santiago Don Fernando Osorez
(1.371-1.382) porque el propio Concejo la había reedificado de nuevo. En la
visita de 1.507 el concejo mostró a los visitadores otro privilegio de donación
de la torre por el Maestre Don Vasco Rodríguez de Coronado fechado en el año
1.325.
En el Concejo del pueblo estaban:
Pedro Serrano, Alcalde Ordinario
Juan Rubio, Regidor
Fernando Martínez, Regidor
Diego de Avilés el Mozo, Mayordomo del Concejo.
(No nos dicen quién era el otro Alcalde Ordinario)
Los vecinos cuantiosos o caballeros de cuantía (los
ricos que tenían propiedades por encima de un determinado valor o cuantía)
eran:
Juan Rubio
Juan Serrano
Ruy Sánchez de la Calzada
Pedro Sánchez
Ballestero (cuantioso en 1.498.
Capitán de los Comuneros, que fue hecho prisionero por Pero Bellón, Capitán de
Segura de la Sierra, y ahorcado en esta villa.)
Diego López de Siles (cuantioso
en 1.498. Cuantioso y Alcalde Ordinario en 1.507)
Gonzalo de Avilés el Viejo
Juan de Avilés (cuantioso en 1.498)
Andrés Peláez
Garci López (Regidor en 1.525)
Alonso López Tendero
Juan Rubio de Siles (Cuantioso
en 1.498-1.507-1.526)
Juan Gutiérrez
Juan Rubio de las Heras
Gonzalo Martines de los Álvarez
Antón Serrano (Cuantioso en 1.498 y en 1.507 Testigo de la
Visita.)
Otros vecinos que aparecen el la relación de la visita:
Alonso de Aranda
Diego de Avilés
Juan López Cerritas
Pedro López Solano
Juan Martínez el Rocero
Llorente Martínez
Aparece el
vecino Diego de Avilés, desconocemos si fue este o un familiar el Religioso del
Convento de Santiago de Uclés que llegó a ser Vicario eclesiástico de
Villarrodrigo:
(1.510) Religioso
de la Orden de Santiago en Villarrodrigo (AHN).
(5-10-1.522)
Nombrado Cura de Villarrodrigo (Visita). Se le concedió el beneficio curado de
Villarrodrigo por presentación real el 5 de octubre de 1.522.
(8-8-1.525)
Nombrado Vicario de Villarrodrigo (Visita). También fue nombrado Vicario
eclesiástico de Villarrodrigo por provisión real librada en el Consejo de las
Ordenes el 8 de agosto de 1.525.
(18-10-1.525)
Continuaba de Cura y Vicario de Villarrodrigo.
Cuando en otros documentos los vecinos de Villarrodrigo manifiestan que
la producción de trigo y vid no es suficiente y tienen que traerlo del Campo de
Montiel, por esta visita nos enteramos que no iban a comprarlo sino que tenían
propiedades que cultivaban. Al menos Alonso de Aranda, Pedro López Solano y
Juan Rubio de Siles tenían propiedades al otro lado del río Guadalmena a donde
se desplazaban a cultivar y recoger las cosechas.
Las rentas de los hornos y los diezmos eran todos propiedad de la
Encomienda santiaguista de Segura de la Sierra que los tenía arrendados.
Como podemos ver, los Libros de Visitas de la Orden de Santiago son una
fuente muy importante de información histórica, en todos los sentidos, de los
lugares de su jurisdicción.
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