Folleto Turístico

domingo, 15 de diciembre de 2024

Guión de la II Recreación Histórica de Villarrodrigo. Visitación de 1.498.

 


1.498.- Recreación histórica de la visita a Villarrodrigo de la Orden de Santiago.

 

 Personajes:

 Visitador: Rodrigo Dávalos comendador de Montealegre. Orden de Santiago.

Visitador: Pedro de Morales cura de Valdiacete. Orden de Santiago.

Alcalde: Gonzalo Martínez de los Albares.

Escribano real: Alfonso de Alcaraz.

Madre superiora: Teresa de la Cámara.

 

Mayordomo de la iglesia: Bartolomé Sánchez.

Pregonero: Juan Martínez

 

 


1) Lugar: Puerta de la iglesia

 

(Llegan a la puerta de la iglesia los Visitadores con el escribano real. Les espera el pueblo con su Alcalde)

 

Visitador: Escribano real, lea nuestra presentación.

Escribano: (Lee) En 16 días del mes de septiembre del año 1.498 llegan a este pueblo de Villarrodrigo, que es de la Encomienda de Segura y su jurisdicción, el noble y virtuoso caballero Rodrigo Dávalos, comendador de Montealegre y  el venerable Pedro de Morales, cura de Valdiacete, capellán del Rey y de la Reina, nuestros señores, visitadores y reformadores en la provincia y Reino de Murcia con el Val de Segura, elegidos y nombrados por los muy altos y muy poderosos el Rey don Fernando y la Reina doña Isabel, nuestros señores, en el Capítulo General que sus altezas mandaron celebrar este dicho presente año, en la villa de Alcalá de Henares, como administradores perpetuos de la Orden de la Caballería de Santiago, con los muy nobles y magníficos señores priores de Uclés y de San Marcos de León y comendadores mayores y treces y otros comendadores de la dicha Orden para las cosas de yuso contenidas declaradas en los poderes de sus altezas y en presencia de mí Alfonso de Alcaraz, escribano de cámara del Rey y de la Reyna, nuestros señores, y su notario público en la su corte y en todos los sus reinos y señoríos.

 

Visitador: Señor Alcalde Ordinario don Gonzalo Martínez de los Albarez. Aquí la carta de poder y comisión de Sus Altezas.

 

(El Alcalde tomó la carta en sus manos y la besa. Luego se la pone en la cabeza y dice:)

 

Alcalde: La obedezco como carta de nuestros reyes y estamos dispuestos a su cumplimiento en todo y por todo según que en ella se contiene.

Visitador: Señor escribano, que se realice el pregón acostumbrado.

 

(El escribano le da la hoja del pregón al pregonero)

 

Pregonero: (dos pitidos de trompeta por ser pregón oficial)

“De orden de los señores visitadores de la Orden de Santiago, se hace saber: Que si hay alguna persona que tuviese queja o agravio del Comendador don Pedro Portocarrero o de sus alcaides o mayordomos o mamposteros o de otros algunos de los suyos, que hubiesen hecho sin razón o sin justicia alguna, que lo vengan a denunciar ante ellos y que les sería hecho cumplimiento de justicia.

Y asimismo si había algunas personas que tuviesen censo sobre algunas heredades que paguen a la dicha Orden, que vengan a mostrar los títulos que de ellos tienen dentro de tercero día y que no mostrándolos, adjudicarían las tales heredades a la dicha Orden, el dicho término pasado.”

 

(Los visitadores, el escribano y el mayordomo de la iglesia entran en ella para su visita y a su salida:)

 


Escribano: (Lee) Esta iglesia es de la vocación de San Bartolomé; tiene tres naves sobre arcos de calicanto, enlucidos de yeso y cubierta de madera de pino acepillado, y en cabo de ella un campanario con tres campanas, y en cabo la dicha Iglesia una tribuna o coro bien reparada y unos órganos en ella. En la dicha iglesia hay dos altares, en el altar mayor está una imagen de Nuestra Señora Santa María de bulto, y en la otra parte del altar está un crucifijo grande de bulto y junto con el dicho altar está otra imagen de bulto de San Bartolomé, el dicho altar estaba ataviado de un frontal y encima manteles limpios.

 

Visitador: En esta iglesia, junto a su mayordomo hemos hecho inventario de los ornamentos y bienes que tiene. También hemos tomado las cuentas de su mayordomía. Le mandamos al mayordomo que repare uno de los arcos que está quebrado.

Notificamos mandamiento al Cura y al Concejo para que el Arzobispo de Toledo no se entrometa a tomar las cuentas de la iglesia y las de las ermitas.

Hay muchas sepulturas dentro de la iglesia que son de tierra. Mandamos a sus propietarios que enluzcan de yeso las sepulturas.

 

 (Traslado de toda la comitiva a la Plaza de la Torre)

 

2) Lugar: Puerta de la Torre y hornos de pan.

 

(Los visitadores, el escribano y el alcalde entran en la Torre para visitarla. Luego salen)

 


Escribano: (Lee) Esta Torre es del Concejo por privilegio que de ella tienen; la cual es de calicanto y alta y tiene en el cuerpo de ella dos bóvedas, una alta y otra baja y encima un pretil y almenas; en la cual habían mandado los visitadores pasados reparar el tejado y una puerta de la dicha torre y adobar el buitrón de calicanto; lo cual hallaron el tejado bien reparado y todo lo demás que le fue mandado al Concejo hacer por los dichos visitadores pasados.

Visitador: Señor Alcalde, hay almenas mal reparadas, mandamos al Concejo que las adoben y reparen hasta el día de San Juan de junio del año venidero de noventa y nueve años, so pena de dos mil maravedíes para la cámara de sus altezas.

 

Escribano: (Lee) Y después de lo susodicho, los dichos visitadores visitaron dos hornos de poya que hay en el dicho lugar, que son de la dicha Orden, los cuales hallaron buenos y bien reparados.

 


(Se podría repetir el pregón en la plaza)

 

(Traslado de toda la comitiva al convento franciscano de Santa Ana)

 

3) Lugar: Placeta de las Huertas.

 

Escribano: (Lee) Y después de lo susodicho, este dicho día, los dichos visitadores visitaron una casa de beatas que está en el dicho lugar y preguntaron a Teresa de la Cámara, mayoral de la dicha casa, que con qué licencia estaba hecha y fundada la dicha casa, la cual presentó una licencia del maestre don Alonso de Cárdenas.

 

(La madre superiora le entrega a los visitadores el documento de la licencia)

 

Escribano: (Lee) El convento se compone de una pequeña iglesia toda blanqueada y cubierta de madera de pino acepillada. Tiene un altar mayor con una red de madera por delante, en el que hay un retablo de pincel nuevo con la invocación de Santa Ana, y al final de la iglesia un coro.

Por una puerta de la iglesia se entraba a las estancias del convento. En medio del claustro hay un jardín con unos árboles, parras y un pozo. Desde el jardín se entra por una puerta al refectorio (comedor) con sus mesas. Al final del comedor hay una estancia que hace de despensa. Desde el jardín hay otra puerta que entra a otra casa vieja que tiene una cueva y un jaraíz con su pilón. Más adelante hay otra casa con una cocina con su chimenea. Junto a esta casa hay un establo y una leñera. En la primera planta del claustro hay unos correderos desde donde se entra a los dormitorios de las religiosas.

 

Visitador: Pedimos a la madre superiora que realice el reconocimiento que manda el mandamiento de comisión de los Reyes Católicos.

Madre superiora: Yo Teresa de la Cámara, otorgo y conozco que tengo este monasterio por la Orden de Santiago y que le dejaré libre y desembargado cada y cuando le fuere mandado por Sus Altezas como administradores perpetuos de la dicha Orden y que no alegaré sobre ello posesión ni prescripción, ni impetrará bulas apostólicas, ella ni otra por ella, ni por el dicho monasterio, ni usará de ellas si las tiene ganadas en perjuicio y jurisdicción de la dicha Orden de Santiago.

 

 


 

(Traslado de toda la comitiva al Hospital)

 

4) Lugar: Placeta de la calle Real.

 

Escribano: (Lee)  Y después de lo susodicho, los dichos visitadores visitaron un hospital que tiene la dicha villa; el cual es una casa pequeña; en entrando en la dicha casa tiene unos portales a las dos partes de él, y tiene tres apartamentos con dos camas para los pobres y más adentro un corral con dos higueras y más adentro una cocina pequeña; el cual dicho hospital no tiene renta ninguna. Los dichos visitadores encomendaron al dicho Concejo que lo reparen y pongan más ropa en él para en que se alberguen los pobres; y el dicho Concejo dijo que tienen cargo de repararlo.

 


 

martes, 3 de diciembre de 2024

1.498.- Un paseo por Villarrodrigo.

 


1498-09-16.- Un paseo por Villa Rodrigo.

 

El 16 de septiembre de 1.498 los visitadores santiaguistas Rodrigo Dávalos, comendador de Montealegre y Pedro de Morales, cura de Valdiacete, llegaron a Villarrodrigo que entonces pertenecía al señorío santiaguista de la Encomienda de Segura de la Sierra, en el reino de Murcia.

 

- Visitadores y escribano.

Esta es la presentación que hace el escribano real Alfonso de Alcaraz al comienzo de la visita a la Encomienda de Segura:

El noble y virtuoso caballero Rodrigo Dávalos, comendador de Montealegre y  el venerable Pedro de Morales, cura de Valdiacete, capellán del Rey y de la Reina, nuestros señores, visitadores y reformadores en la provincia y Reino de Murcia con el Val de Segura, elegidos y nombrados por los muy altos y muy poderosos el Rey don Fernando y la Reina doña Ysabel, nuestros señores, en el Capítulo General que sus altezas mandaron celebrar este dicho presente año, en la villa de Alcalá de Henares, como administradores perpetuos de la Orden de la Caballería de Santiago, con los muy nobles y magníficos señores priores de Uclés y de San Marcos de León y comendadores mayores y treces y otros comendadores de la dicha Orden para las cosas de yuso contenidas declaradas en los poderes de sus altezas y en presencia de mí Alfonso de Alcaraz, escribano de cámara del Rey y de la Reyna, nuestros señores, y su notario público en la su corte y en todos los sus reinos y señoríos.

 

- Reunión en el porche de la puerta de la iglesia.

Los visitadores se juntaron en el porche de la iglesia, según lo tienen por uso y costumbre, con:

Alcalde Ordinario: Gonzalo Martínez de los Albares

Regidores: Gonzalo de Avilés, Alonso López

Procurador del Concejo: Alonso de la Muela

Cura: Gonzalo Martínez fraile de la Orden de Santiago.

Y otros vecinos de villa Rodrigo:

Pregonero: Juan Martínez

Sacristán: Pedro Sabuco

Mayordomo de la iglesia: Bartolomé Sánchez.

Mayordomo de la ermita de Albanchez: Juan Rubio de Cotillas.

Madre del convento de Santa Ana: Teresa de la Cámara.

Vecinos: Diego Mejía, Juan de Avilés, Diego de Villalta, Pedro Sauco, Juan Alcaraz, Juan Rubio de Cotillas, Pedro García de las Palomas.

 

- Presentación de la carta de comisión, obediencia y pregón

Los dichos visitadores hicieron presentación del poder y comisión de sus altezas, la cual por mí el dicho escribano (Alfonso de Alcaraz) fue leída. Y luego los dichos oficiales le obedecieron con aquella reverencia que debían (los dichos oficiales la tomaron en sus manos y la besaron y pusieron encima de sus cabezas con aquel acatamiento que debían y dijeron que la obedecían y obedecieron como a carta de su rey y reina)  y en cuanto al cumplimiento, que estaban prestos de cumplirlo en todo y por todo según que en ella se contiene, y los dichos visitadores dijeron que lo pedían por testimonio de que fueron testigos presentes Diego Mejía y Juan de Avilés y Diego de Villalta, vecinos del dicho lugar villa Rodrigo.



Y luego los dichos visitadores mandaron al dicho escribano hiciese pregonar en la plaza y en los otros lugares acostumbrados si había algunas personas que tuviesen queja del comendador (don Pedro Portocarrero) o de sus alcaides o mayordomos o mamposteros o de otros algunos de los suyos que hubiesen hecho sin razón o sin justicia alguna, que lo vengan a denunciar ante ellos y que les sería hecho cumplimiento de justicia.

Y asimismo si había algunas personas que tuviesen censo sobre algunas heredades que paguen a la dicha Orden, que vengan a mostrar los títulos que de ellos tienen dentro de tercero día y que no mostrándolos, adjudicarían las tales heredades a la dicha Orden, el dicho término pasado.

Lo cual todo que dicho es, luego fue pregonado por Juan Martínez, pregonero, en la plaza del dicho lugar y por las calles más públicas de él, de que fueron testigos presentes Pedro Sauco y Juan de Avilés y Diego de Villalta, vecinos del dicho lugar villa Rodrigo.

 

- Iglesia

La iglesia está bajo la advocación de San Bartolomé. Es de tres naves sobre arcos de calicanto, enlucidos de yeso y cubierta de madera de pino acepillada. Tiene un porche en la entrada donde se solían hacer las reuniones de vecinos. También tiene su campanario con tres campanas. Es la única iglesia de la Encomienda de Segura que tiene tres naves sobre arcos de calicanto, la de Segura de la Sierra también tiene tres naves pero sobre pilares de ladrillo.

El altar mayor tiene su sagrario y ara, y una imagen de la Virgen, un crucifijo y la imagen de San Bartolomé. Hay otros dos altares, uno con la imagen de San Sebastián y el otro con las imágenes de Santa Catalina y San Bernabé. Todas estas imágenes y otras posteriores quedarían calcinadas en el gran incendio de principios del siglo XVII en que solo se salvó el campanario y su archivo.

La iglesia tiene un coro o tribuna con unos órganos. Aparece en la iglesia la primera capellanía fundada por el vecino cuantioso Juan Rubio del Recuero, que tenía su capilla en la iglesia y los visitadores le obligaron a dotarla mediante la hipoteca de una viña del fundador.

La iglesia tenía uno de los arcos quebrado y los visitadores mandan al mayordomo Bartolomé Sánchez que lo repare.

En esta visita los visitadores le abren un expediente, al cura Gonzalo Martínez, por amancebamiento.

Los visitadores notifican un mandamiento al Cura y al Concejo para que el arzobispado de Toledo no se entrometa a tomar las cuentas de la iglesia y las de las ermitas.

Había muchas sepulturas dentro de la iglesia que eran de tierra. Los visitadores mandaron a sus propietarios que enluciesen de yeso las sepulturas. En esta época los enterramientos se hacían dentro de la iglesia, en lo que hoy serían los jardines y en las inmediaciones del campanario.

 



- La Torre

El Concejo muestra un privilegio por el cual la fortaleza es de su propiedad. Es de calicanto con dos bóvedas, una encima de otra y en lo alto su pretil y almenas. El tejado estaba bien reparado y tenía buenas puertas. Los visitadores mandan reparar algunas almenas que habían sido mal reparadas.

Esta torre no es de la encomienda como el resto de las fortificaciones, es propiedad del Concejo de Villarrodrigo por un privilegio, que mostraron a los visitadores, del Maestre de Santiago Don Fernando Osorez (1.371-1.382) porque el propio Concejo la había reedificado de nuevo. En la visita de 1.507 el concejo mostró a los visitadores otro privilegio de donación de la torre por el Maestre Don Vasco Rodríguez de Coronado fechado en el año 1.325.

Como la fortaleza no era propiedad de la Encomienda no se hacía el “pleito homenaje” correspondiente de toma de posesión por los visitadores que se hacía en el resto de las fortalezas de la Encomienda.

 

-Diezmos de las tierras en el Campo de Montiel.

Seguía el litigio de a quién pagar los diezmos de los agricultores de Villarrodrigo que cultivaban tierras más allá del río Guadarmena, en el Campo de Montiel que pertenecían a la Mesa Maestral. Estas tierras pertenecían al Maestre que en este momento son sus altezas los Reyes Católicos. Los diezmos de los vecinos de Villarrodrigo tienen que pagarlos al Comendador de Segura pero las tierras que cultivan están dentro de la Mesa Maestral y tendrían que pagarlos al Maestre (los Reyes Católicos son los Maestres). La sentencia del Consejo Real es que los vecinos de Albaladejo de los Fraile y Villarrodrigo paguen los diezmos de esas tierras al Comendador de Segura, don Pedro Portocarrero, como ha sido siempre, y no a la Mesa Maestral.

Cuando en otros documentos los vecinos de Villarrodrigo manifiestan que la producción de trigo y vid no es suficiente y tienen que traerlo del Campo de Montiel, por esta visita nos enteramos que no iban a comprarlo sino que tenían propiedades al otro lado del río Guadalmena a donde se desplazaban a cultivar y recoger las cosechas.

 



- Convento de franciscanas de Santa Ana.

Había un monasterio-convento franciscano de Santa Ana, con licencia del Maestre don Alonso de Cárdenas, en el que existían dos beatas en el oratorio, siendo la madre superiora Teresa de la Cámara. El convento se componía de una pequeña iglesia toda blanqueada y cubierta de madera de pino acepillada. Tiene un altar mayor con una red de madera por delante, en el que había un retablo de pincel nuevo con la invocación de Santa Ana, y al final de la iglesia un coro.

Por una puerta de la iglesia se entraba a las estancias del convento. En medio del claustro hay un jardín con unos árboles, parras y un pozo. Desde el jardín se entra por una puerta al refectorio (comedor) con sus mesas. Al final del comedor hay una estancia que hace de despensa. Desde el jardín hay otra puerta que entra a otra casa vieja que tiene una cueva y un jaraíz con su pilón. Más adelante hay otra casa con una cocina con su chimenea. Junto a esta casa hay un establo y una leñera. En la primera planta del claustro hay unos correderos desde donde se entra a los dormitorios de las religiosas.

La madre superiora Teresa de la Cámara hizo ante los visitadores el reconocimiento que mandaba el mandamiento de comisión de los Reyes Católicos. La cual dijo que otorgaba y conocía que tenía el dicho monasterio por la Orden de Santiago y que le dejará libre y desembargado cada y cuando le fuere mandado por sus altezas como administradores perpetuos de la dicha Orden y que no alegará sobre ello posesión ni prescripción, ni impetrará bulas apostólicas, ella ni otra por ella, ni por el dicho monasterio, ni usará de ellas si las tiene ganadas en perjuicio y jurisdicción de la dicha Orden de Santiago.

En este monasterio no se decía misa por falta de clérigo, los visitadores mandan al cura de la iglesia, Gonzalo Martínez, que diga misa en la iglesia del monasterio una vez al mes y los días de San Francisco, Santa Ana y el día de la Magdalena.

 

- Hornos de pan.

Había dos hornos de pan que eran propiedad de la Encomienda de Santiago que eran muy buenos y bien reparados.

Los hornos de pan (el de arriba y el de abajo) estaban en la fortaleza junto a las paredes del cortijo y con puertas al patio interior.

 



- Ermita de Santa María de Albanchez. (Piedras de la Ermita).

Los visitadores subieron hasta la ermita que se llamaba de Santa María de Albanchez. La ermita estaba como a media legua en un monte alto a manera de fortaleza. Es de una nave, tiene las paredes de cal y canto y en la puerta de entrada un postal. La nave y el portal están cubiertas de madera tosca (sin cepillar). Tenía una campana pequeña.

En el altar mayor está una imagen de nuestra Señora de bulto y vestida con una cenefa con su cabezón de oro y dos briales, uno verde y otro morado. Delante del altar había una red de madera.

Los visitadores hicieron inventario de los bienes de la ermita con el mayordomo Juan Rubio de Cotillas. Entre los bienes aparecen pies de olivas en diferentes sitios.

Los visitadores tomaron las cuentas a su mayordomo Juan Rubio de Cotillas. Hallaron por información los visitadores que el dicho Juan Rubio de Cotillas es buen hombre y de buena conciencia y tiene devoción a la dicha ermita, los dichos visitadores le dejaron la dicha mayordomía. Tanta devoción tenía a la Virgen de Albanchez que estuvo de mayordomo casi treinta años.

 



- Ermita de San Sebastián (El Santo)

Los visitadores fueron a la ermita de San Sebastián que era de tapias y cubierta de buena madera, estaba mal reparada y parecía que la iglesia quería caerse.

Tenía un altar con las imágenes de San Sebastián y San Antón y una pintura con la historia de Santiago. No tenía ni rentas, ni mayordomo y los visitadores encomendaron al Concejo que la repare y provea para que no se caiga.

 



- El hospital

En la visita anterior ya aparecía una nueva institución creada por el concejo: el Hospital. Institución que ya poseía Siles y que posteriormente se extenderían a otras villas y lugares. Consistía en una casa con habitaciones con camas y cocina para dar asilo y alimento principalmente a pobres y también a clérigos y peregrinos de paso por el lugar. La institución acababa de crearse por el concejo y no tenía rentas y estaba muy poco equipado. En esta visita el concejo se compromete a restaurarlo y equiparlo. En la visita de 1536 tenía un piso más con habitaciones separadas para pobres y clérigos, estaba totalmente equipado de mobiliario, ropas y cocina, y había nombrado un hospitalero que hacía de mayordomo y vivía en la propia casa. Se financiaba principalmente de las limosnas y de las rentas que ya poseía. Su ubicación más probable estaría en las inmediaciones de lo que conocemos popularmente como calle Hospital (aunque no tenga ese nombre) al final de la calle Real (entre la placeta de la Serafina y la carretera de Onsares).

 

 


- Población

Respecto a visitas anteriores, han disminuido los cuantiosos y han disminuido los habitantes (de 310 a 249), pero sigue siendo el lugar más poblado de la Encomienda con 249 vecinos (Siles 195, Segura 140, Orcera 114, Torres de Albanchez 110, Benatae 100, Génave 95, Hornos 72, Catena 48 y La Puerta 30).

 

- Cuantiosos

Los vecinos cuantiosos o caballeros de cuantía (los ricos que tenían propiedades por encima de un determinado valor o cuantía) eran:

 

Juan Rubio del Recuero cuantioso.

Juan Gutiérrez cuantioso 1 lanza.

Gonzalo Martínez de los Alvares cuantioso.

Juan Rubio de las Eras cuantioso.

Antón Serrano cuantioso.

Juan de Avilés cuantioso.

García López cuantioso.

Alonso López regidor cuantioso.

Diego López de Siles cuantioso.

Juan Rubio de Siles cuantioso.

Alonso Muñoz cuantioso.

Ruy Sánchez de la Calzada cuantioso.

Pedro Sánchez Ballestero cuantioso.

Gonzalo Sánchez cuantioso.

Los cuantiosos que no tenían caballo eran Juan Rubio del Recuero,  Gonzalo Sánchez, Gonzalo Martínez, Juan Gutiérrez, Ruy Sánchez de la Calzada y Juan Rubio de las Eras. Los visitadores les mandan cumplir con esa obligación antes del día de San Juan del año siguiente.

Nos encontramos con el cuantioso Pedro Sánchez Ballesteros que posiblemente sea el capitán comunero de la Germanía de Villarrodrigo que fue hecho prisionero por Pero Bellón, capitán de Segura de la Sierra, y ahorcado en esta villa..

 

- Rentas de la Encomienda.

Las rentas que tenía el Comendador en Villa Rodrigo en el año 1498 son las siguientes:

En dineros: cincuenta y tres mil maravedíes. (53.000.-).

Trigo: doscientos cincuenta y una fanegas y seis celemines.

Cebada: ciento setenta y una fanegas y diez celemines.

Centeno: quince fanegas.

Escaña: siete fanegas y dos celemines.

 


miércoles, 7 de febrero de 2024

La Torre-Cortijo de Villarrodrigo: Fortificación cristiano-santiaguista del siglo XIV o musulmana-almorávide del siglo XII.

 


Villarrodrigo. La Torre-Cortijo. Fortificación cristiano-santiaguista del siglo XIV o musulmana-almorávide del siglo XII.

 

Veamos que conocemos en los documentos históricos de esta fortificación:

 

- Tras la ocupación cristiana la fortaleza musulmana de Villarrodrigo (entonces Albaladejo) es ocupada por una guarnición santiaguista y en su mezquita ponen a un clérigo de Uclés. Hacia 1214-1215 el arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, pone un contencioso a la Orden de Santiago para que desocupen el lugar que ya había sido tomado por sus huestes de Alcaraz. El contencioso durará alrededor de veinte años y tras la excomunión por el Arzobispo del Maestre de Santiago y de los Comendadores de Albanchez (Piedras de la Ermita) y de Torres (de Segura) llegan al acuerdo de que la fortaleza y el lugar quedan en manos de la Orden de Santiago y la iglesia dependerá para siempre del Arzobispado de Toledo.

 

- En la Visita de la Orden de Santiago de 1507, el Concejo de Villarrodrigo mostró a los visitadores un privilegio de donación de la Torre, dado por el Maestre Don Vasco Rodríguez de Coronado, en su Capítulo General de fecha 3/11/1325.

 

“Esta torre tiene el concejo de dicho lugar, antiguamente por virtud de una provysión del maestre don Vasco Rodrigues, dada por él en su capítulo general que su cetro fizo a tres días de noviembre hera de mill e trescientos e sesenta y tres años y el dicho concejo la repara… “

 

- En la visita de 1495, los visitadores nos dicen que la torre no es de la Encomienda como el resto de las fortificaciones, es propiedad del Concejo de Villarrodrigo por un privilegio que mostraron a los visitadores, del Maestre de Santiago Don Fernando Osórez (1371-1382), porque el propio Concejo la hizo de nuevo.

 

“luego vieron e visytaron una torre que está en el dicho logar, la qual es de calicanto y gruesa e alta e tyene en el cuerpo della dos bóvedas, una alta e otra baxa e encima tyene su petril e almenas, la qual torre es del Concejo de dicho logar según lo mostraron por privilegio del maestre don Fernando Ozores que ninguna persona tenyase que haver en ella salvo el dicho Concejo porque la hizo de nuevo”.

 

Que la Torre la hiciera de nuevo el Concejo de Villarrodrigo a partir del año 1325, en una Sierra de Segura que por entonces estaba casi despoblada, nos parece asombroso. Tenían el poder político que les había dado el Maestre de Santiago, nos parecía maravilloso que el Concejo tuviera el poder económico para construir semejante fortaleza y era inexplicable que tuviera el poder arquitectónico para hacer semejantes bóvedas. Lo mismo ocurría con el resto de las Torres-Cortijos de las Sierras de Segura.

 

- En los siglos XV y XVI conocemos por las Visitas de la Orden de Santiago que a la Torre se le hacían pequeños arreglos continuamente. No así a las murallas del Cortijo, hoy desaparecidas, que el Concejo de Villarrodrigo las reconstruyó completamente tras el villazgo concedido por el Maestre Don Rodrigo Manrique hacia 1475 y los continuos mandatos de los pesquisidores santiaguistas.

 

- En las Visitas de la Orden de Santiago del siglo XVIII, la Torre seguía en pie aunque estaba muy abandonada y el Cortijo había desaparecido.

 

- A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la Torre propiedad del Ayuntamiento, fue desamortizada y pasó a manos privadas y fue destruida la segunda bóveda. Tras ser declarado BIC (Bien de Interés Cultural) en el año 1985, fue donada al Ayuntamiento por sus propietarios en el año 2010.

 


 

Y hasta aquí lo que conocemos de su historia como una construcción cristiano-gótica de carácter militar del siglo XIV y a la espera de que se realizara un registro arqueológico. El texto de 1497 nos habla de una construcción nueva en el año 1325.

 

En mayo de 2023, en el Congreso de Historia de la Sierra de Segura, celebrado en La Puerta de Segura, se presentó una ponencia del profesor Santiago Quesada García, Arquitecto. Profesor titular de la Universidad de Sevilla, Departamento de Proyectos Arquitectónicos, sobre “Poblamiento, asentamientos y arquitecturas rurales musulmanas en el siglo XII en la Sierra de Segura” y una exposición con 30 paneles ilustrativos procedentes del #ProyectoSegura, el estudio arquitectónico y arqueológico de torres, castillos e infraestructuras andalusíes de la Sierra de Segura (Jaén).

 

En este proyecto arquitectónico y arqueológico de la Sierra de Segura de Jaén se han estudiado las Torres-Cortijo, los castillos y otras infraestructuras civiles (presas, puentes, baños, …).

 

Según el profesor Santiago Quesada García, en relación con la cronología se han realizado las dataciones mediante el análisis del Carbono-14 realizados sobre testigos de material orgánico. Los datos obtenidos en la datación de estos asentamientos (La torre de la Puerta de Segura, la de Peñolite, el Cardete, las Torres Norte y Sur de Santa Catalina, Benatae) indican una horquilla de tiempo comprendida entre los años 408/1018 y 559/1164.

 

Se ha podido comprobar que la pauta se repite también en sitios donde hay documentadas torres desaparecidas, como en el caso de Catena y en lugares que se han transformado en núcleos urbanos, como sucede con las villas de Torres de Albánchez, Orcera o Benatae. Es posible que este tipo de asentamientos fueran poblamientos rurales habitacionales (alquerías o aldeas). Las torres que en ellos se conservan cumplirían múltiples funciones, no solo militares o defensivas, sino también agropecuarias, productivas o de almacenaje, además de ser un eficaz sistema de comunicación que triangula el territorio, ya que la altura de las torres evita ángulos ciegos o puntos muertos ocasionados por la topografía, los árboles o por las propias casas del poblamiento.

 

El conocimiento adquirido sobre estos asentamientos y otros restos medievales conservados en este valle giennense ha sido posible gracias a los trabajos llevados a cabo en el #ProyectoSegura (HAR2014-53866-R), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, que han permitido extraer abundante información y datos imprescindibles para conocer mejor el conjunto de inmuebles hispano-musulmanes del valle de Segura, obteniendo resultados inéditos relativos a su cronología, tipología, morfología, sistemas constructivos e implantación en el territorio. 

 

El territorio de la Sierra de Segura de Jaén, fue ocupado por los almorávides en el año 483/1091 y, posteriormente, por los almohades en el año 564/1169.

 

En el Congreso de Historia de La Puerta se debatió quien podría ser el responsable de estas edificaciones en la horquilla de años 1018-1164. Ante la falta de datos históricos se aceptó que tenía que ser el rey almorávide de Murcia y Valencia Ibn Mardanish, que reinó entre 1147-1172 (para los cristianos el Rey Lobo) junto a su suegro Ibn Hamushk, una especie de gobernador en Segura de la Sierra, gobernando un territorio mucho más amplio (incluyendo las Sierras de Segura y Alcaraz). Estos eran los candidatos que tenían el suficiente poder político, económico y técnico-arquitectónico para realizar estas infraestructuras.

 

Como vemos, la Torre de Villarrodrigo, junto a la de Génave y la del Zarracotín (La Laguna) han quedado fuera de este estudio arqueológico. Como casi siempre la Sierra de Segura Norte, no existe, se sale de los planos de los estudios.

 

Hasta ahora se hablaba de una fortaleza militar, medieval, de construcción cristiano-santiaguista construida en el siglo XIV. Ahora se nos queda en el aire la posibilidad de que sea una fortaleza militar, medieval, de construcción musulmana almorávide, andalusí o almohade construida en los siglos XI o XII. Por ahora solo podremos decir que es una construcción militar medieval.

 



miércoles, 20 de diciembre de 2023

2.023.- Exposición con IA del cumpleaños del villazgo a Villarrodrigo

 


Sala de exposiciones del Ayuntamiento de Villarrodrigo. 

Exposición con IA de nuestro artista Quisco en la conmemoración del 470 aniversario del villazgo para Villarrodrigo.











2.023.- Recreación histórica del villazgo a Villarrodrigo

 


Recreación histórica del Villazgo a Villarrodrigo

 

 Personajes:

 Vicario: Diego de Alcantud. Orden de Santiago.

Alcalde: Juan Rubio de Avilés.

Escribano: Juan Yánez.

 

Alcalde en esa época: Hernán Gutiérrez

Regidor en esa época: Juan Cerritas.

 

(Sale a escena el alcalde Juan Rubio)

 Alcalde: Cuanto tardan… Hoy es un día importante para todos.

Escribano: Señor, ¿me ha mandado llamar?

Alcalde: ¡Ya era hora!

Escribano: ¿Sucede algo?

Alcalde: Nada malo, solo que hoy espero la visita del Vicario Don Diego de Alcantud.

Escribano: ¿A qué se debe su visita?

Alcalde: Trae un mensaje del Rey.

Escribano: ¿Cree que se debe a lo que estoy pensando?

Alcalde: Debería. Por fin está cerca el momento en el que Villarrodrigo se independice de Segura.

Escribano: Eso es una gran noticia. Después de tanta lucha, por fin llega el momento.

Alcalde: Bueno, bueno. Esperemos y no nos adelantemos a los hechos.

 

(Aparece en escena Diego de Alcantud)

 

Diego: Caballeros.

Alcalde: Don Diego, esperábamos su visita con impaciencia.

Diego: Aquí estoy, con noticias llegadas desde la Corte. Tome esta carta escribano.

Escribano: (Coge la carta) Gracias.

Alcalde: ¿Qué noticias trae, Don Diego?

Diego: Parece ser que son buenas.

Alcalde: No me quiero imaginar, si el Rey nos concede el villazgo, qué represarías tomarán desde Segura.

Diego: Pueden emprender las acciones que crean convenientes. No sólo ha llegado esta carta a Villarrodrigo, también a Génave y Torres de Albanchez.

Alcalde: ¿Cree que nos concederán el privilegio de villazgo a las tres?

Diego: Es probable. La corona está pasando por un momento delicado y necesitan todo el dinero que puedan recaudar.

Alcalde: Es el momento, pues. Por fin dejarán de llamarnos Alvaladejo para reconocernos como villa y por nuestro nombre: Villa-Rodrigo.

Diego: No cante victoria, Don Juan. Recuerda que, en 1475, Segura de Sierra, comenzó el pleito contra el privilegio concedido a Villarrodrigo por el Maestre de Santiago don Rodrigo Manrique.

Alcalde: Si, se consiguió que se nos reconociera como villa, pero Segura seguía teniendo todos los privilegios.

Diego: Valiente fue don Rodrigo Manrique que no se dejó convencer y no revocó el privilegio, sino que les mandó que lo guardaran tal y como él lo había concedido.

Alcalde: Recurrieron ante el Capitulo General de la Orden de Santiago y, hasta ellos, lo desestimaron ya que no se iban a oponer a las resoluciones de su maestre.

Diego: Sepamos qué dice la carta.

Escribano: Procedo a su lectura:

 

Don Carlos por la divina Clemencia, Emperador de los Romanos Augusto, Rey de Alemania, de Flandes, e de Tirol, etc. Por cuanto nos mandamos dar, y dimos una nuestra carta de poder, firmada de mí el dicho Emperador, y Rey y sellada con nuestro sello, cuyo tenor es este que le sigue.

 

Aquí el Poder.

 

CONTINÚA LA CARTA

(En castellano actualizado)

 

Escribano: Señor, podemos gritar en voz alta que lo hemos conseguido.

Diego: Alcalde, los vecinos estarán deseando conocer las nuevas buenas. Salga a anunciar un día que no olvidaremos nunca.

Alcalde: Vecinos, hoy, 2 de diciembre del año 1553, tras la aprobación del Emperador Carlos I de España y V de Alemania, a través de su hijo, el Príncipe Felipe II, recibimos la noticia que más esperábamos. Villarrodrigo tiene el privilegio de villa y la independencia de Segura de la Sierra.

 

¡Viva Villarrodrigo!

Vecinos: ¡Viva!

Alcalde: ¡Viva la villa!

Vecinos: ¡Viva!

 (Fuegos artificiales)

 









1.475.- Primer villazgo a Villarrodrigo.

 


Primer Privilegio de villazgo a Villarrodrigo.

 

 

El Maestre de la Orden de Santiago, Don Rodrigo Manrique, concedió el privilegio de villazgo al lugar de Albaladejo y cambió por gratitud el nombre por el de Villa-Rodrigo, igual que ocurrió con el lugar de Belmontejo de la Sierra que pasó a llamarse Villa-Manrique (18-12-1.474).

 

Se conservan dos documentos relacionados con este villazgo:

 

-  Archivo Real de la Chancillería de Granada:

 

1477-X-24. Jerez de la Frontera. Provisión de Fernando V, rey de Castilla, al doctor Rodrigo de Maldonado, a Juan de Velasco, prior de Uclés, y al licenciado Pedro de Orozco, comisionándoles para sentenciar el pleito que sigue Segura de la Sierra contra Alvaladexo (Villarrodrigo), sobre el privilegio de villazgo que ésta recibió de Rodrigo Manrique, maestre de Santiago. (A.R. Chancillería de Granada, Cab. 512, Leg. 2469, nº 18).

 

 

-  Archivo General de Simancas:

 

1478-VIII-25. Sevilla. Provisión de los Reyes Católicos para que se cumpla la sentencia a petición de Segura de la Sierra contra Villarrodrigo, sobre el privilegio de villazgo que ésta recibió de Rodrigo Manrique, Maestre de Santiago. (A.G. de Simancas, RGS, Leg. 147808, 112).

 

Con estos dos documentos podemos componer la historia de este primer villazgo a Villarrodrigo.

 

1) Hacia 1475 la concesión de la Carta por el Maestre Don Rodrigo Manrique.

(podría ser de finales de 1474 a principios de 1476 ya que en octubre de 1477 había pasado más de un año que Segura de la Sierra tenía para recurrir ante el Rey).

 

2) Recurso de Segura de la Sierra ante el Maestre Don Rodrigo Manrique.

 

3) Desestimación del recurso de Segura de la Sierra.

 

4) Recurso de Segura de la Sierra ante el Capítulo General de la Orden de Santiago.

 

5) Desestimación del recurso por falta de competencia del Capítulo General.

 

6) Recurso de Segura de la Sierra ante los Reyes Católicos.

 

7) (24-10-1477) Admisión real del recurso y nombramiento del Consejo Real para sentenciar el pleito.

 

8) (25-8-1478) Carta real para que se cumpla la sentencia del Consejo.

 

Con la Carta de villazgo del Maestre Don Rodrigo Manrique, se quitaban los oficios, justicias y jurisdicción que la villa de Segura de la Sierra tenía sobre el lugar de Alvaladexo (Villarrodrigo).

 

La villa de Segura de la Sierra se sintió agraviada y perjudicada por este privilegio y pidió a Don Rodrigo Manrique que lo revocase y restableciese la jurisdicción de Segura sobre Villarrodrigo. El Maestre no solo no revocó el privilegio sino que les mandó que lo guardaran tal y como él lo había concedido.

 

La villa de Segura de la Sierra recurrió el fallo del Maestre ante el Capítulo General de la Orden de Santiago, el cual lo desestimó alegando que no era competente en apelaciones contra las resoluciones de su Maestre. Con el Maestre Rodrigo Manrique ya fallecido, la villa de Segura, apeló y suplicó ante el Rey y su Consejo que era el competente, pidiendo que la resolución del Maestre no fuera firme por el tiempo trascurrido. (más de un año)

 

El 24-10-1.477 el rey Fernando el Católico, admite el recurso de Segura de la Sierra a través de su procurador Juan Ruiz que nos cuenta lo que dicen los documentos anteriores que no conocemos. Lo único que alega es que la dicha villa de Segura de la Sierra fue muy agraviada por estar como está en frontera de los moros enemigos de nuestra santa fe, y porque con el dicho lugar recibía ayuda y favor,

 

Y además el rey Fernando el Católico nombra la comisión real para que dirima el pleito compuesta por:

 

- Juan de Velasco, Prior de Uclés(1472-1492).

- El Doctor Rodrigo Maldonado.

- El Licenciado Pedro de Orozco.

 

Esta comisión restituye la jurisdicción de Segura de la Sierra sobre Villa-Rodrigo quedándose éste con su título de villa pero sin las jurisdicciones de las villas. De esta forma Segura mantiene su jurisdicción que aplica por igual a villas y lugares de la Encomienda. Intentará continuamente hacer valer sus fueros sobre todo su territorio, pero las villas y lugares, sobre todo las más alejadas, seguirán tratando de resolver sus pleitos ante sus alcaldes ordinarios, evitando siempre que pueden, tener que ir a Segura de la Sierra a pedir justicia.

 

Villarrodrigo parece que no quería cumplir la resolución de la comisión real y Segura de la Sierra consigue una provisión real el 25-8-1478, dirigida al nuevo Maestre de la Orden de Santiago Don Alfonso de Cárdenas para que el concejo de Alvaladexo (Villarrodrigo) la cumpla. En esta carta real, Segura de la Sierra habla repetidas veces de mi lugar Alvaladejo y no utiliza el nuevo nombre de Villa-Rodrigo.